capitulo 14


By (tu  nombre)

Me sentía de verdad confundida con lo que había pasad con Tom. Toda la noche me lo pase pensando en ello y no he podido dormir suficiente.

Bill había hablado hace unas horas, preguntando si sara y yo quisiéramos ir a su casa; nosotras aceptamos la invitación.

- (tu nombre) ¿estás lista pasa ir?- asentí.

- si…vamos.- tomamos un taxi que nos llevara ahí. Al llegar, tocamos la puerta y un pequeño grito dentro de ella se pudo escuchar claramente.

- ¡ya voy!- en la puerta apareció Tom con una linda sonrisa.

- ¡hola!- dijo Sara entusiasmada.

- hola- le saludo Tom con un beso en la mejilla. Me miro a mi, parecía aun apenado, 
y para que mentir, si yo también lo estaba. –hola… (Tu nombre)

- hola…- me saludo igualmente con un beso en la mejilla.

- pasa…

- gracias…- sonreí. Entre a su casa, que esta vez estaba muy limpia. Bill se acerco a mí.

- ¡(tu nombre), hola!

- hola,  Bill ¿Cómo estás?

- bien, ¿y tú?

- también.- Sonrió. Nos sentamos en la sala, Bill, sara, Tom y yo platicábamos, solo que pasaba algo: Tom y yo no nos atrevíamos a dirigirnos palabra alguna, entonces no era muy cómodo estar ahí, y al parecer Sara lo noto.

- ¿Qué se traen ustedes dos, eh?

- ¿Quiénes?- dijo Tom, claramente sabiendo que se refería a nosotros, pues nos apuntaba con sus manos.

- (tu nombre) y tu, tom.

- oh…emm, (tu nombre) y yo no tenemos nada ¿cierto?- me miro.

- si…no pasa nada…

- sí, claro, ese tonito de su voz no es muy convincente.- dijo Bill, sonriendo.

- ¿de verdad?- sacudí la cabeza. –quiero decir…si estamos bien.

- Bill, creo que faltan servilletas de papel, ¿vamos?- Bill pareció captar la indirecta al tiro y se levantaron. Mire a Tom, que miraba a todas partes, nervioso.

- ehh… ¿cómo estas, (tu nombre)?

- bien… ¿cómo estás tú?

- bien…si…- deje que un fuerte suspiro saliera de mis labios. -¿pasa algo?- me miro. Yo negué,

- no, nada.- sonreí.

- ¿puedes venir?

- sí, ¿A dónde?- sin contestar, me tomo la mano y salimos a lo que parecía era su jardín.

- (tu nombre), esto es difícil para mí…espero que me puedas entender.

- ¿Qué pasa?

- siento mucho lo del beso…yo…en serio no se qué fue lo que me paso…yo no quise hacerlo, es solo que ¡no se!...no sé que me sucedió, solo me deje llevar y…se que tal vez no puedes creerme pero…

- está bien,  Tom, no te pongas así.- interrumpí.

- no quiero perder esta amistad por eso.

- no va a pasar eso…no te preocupes.

- gracias…. ¿sabes? creo que es mejor entrar.- asentí. Entramos de nuevo, en donde Bill y Sara yacían sentados en la sala.

- ¿A dónde fueron?

- a fuera.- dije sonriendo.

- si…”afuera”- dijo molesto.

- ¿Qué te pasa Bill?- preguntó tom.

- pff, nada.- se cruzó de brazos.

- bueno…

Comenzamos a hablar, ahora los cuatro nos divertíamos, pero ya se hacía tarde y teníamos que irnos.

- saben…nos tenemos que ir.- dije.

- está bien.- dijo Bill, que  se levanto y dio un beso en nuestras mejillas. Tom hizo lo mismo. –Yo el acompaño.- dijo Bill sonriendo. Salimos de la casa acompañadas por 

Bill, que dio nuevamente un beso en mi mejilla. Sara y yo pedimos nuevamente un taxi que nos llevara de regreso a casa. Al llegar, las dos subimos a mi recamara.

- ¿Qué es lo que te traes con Bill y Tom?

- nada… ¿Por qué?

- no…solo digo.

- hum.- suspire.

- bueno, (tu nombre), quiero dormir, buenas noches.

- sí, yo igual, descansa.

[…]

Tom pasaría por mí en unos minutos, pues íbamos a juntarnos nuevamente.
La puerta sonó, rápidamente termine de maquillarme y baje para abrirle. El estaba sonriendo, usaba un suéter café, se miraba lindo.

- hola, (tu nombre).

- hola.- sonreí.

- ¿nos vamos?

- está bien.- subimos a su auto. -¿A dónde vamos?

- no lo sé, ¿A dónde quieres ir?

- no tengo idea.- reí. Nuevamente nos juntamos en un parque, pero esta vez era aun más lindo que el anterior, pues había muchas flores y el pasto era completamente verde. –esta hermoso aquí.

- sí, de verdad que sí.

- ¿Por qué has decidido venir aquí?

- ya verás.

- ah…- dije, confundida. Nos sentamos en el pasto, Tom tomo mis manos y sonrió tiernamente. -¿Qué es lo que pasa, Tom? Estas extraño.

- ¿extraño? No lo creo….es que tengo algo que decirte.

- ah, si ¿Qué es?

- bueno… (Tu nombre)…me gustas y….quiero preguntarte algo.

- ¿Qué es?

- bueno…tu… ¿quieres ser mi novia?- mordió sus labios y me miro directo a los ojos.

- bueno…Tom…yo…- el me miraba, serio, pero una pequeña sonrisa quería salir de sus labios. -¡si quiero!- sonreí.

- ¡¿de verdad?!

- …si…- sonreí. Tom tomo mi mejilla, haciendo que me pusiera un poco nerviosa, pues este beso en realidad lo quería. Con su pulgar acaricio mi mejilla y se acerco a mí, abriendo sus labios lentamente, al igual que yo lo hacía. Sellamos nuestros labios en un beso tierno.

Como no era casualidad, siempre había algo que interrumpía los buenos momentos, y esta vez fue el celular de tom el que lo hizo. Lo tomo y contuso la llamada culpable de la separación de nuestros labios y después de terminarla me miro.

- era Bill, quiere verme…tenemos que irnos.

- está bien.

- vamos, que te llevo a tu casa.- regresamos al auto y nos dirigimos a mi departamento. Al llegar, Tom me tomo la mano y acerco nuestros labios nuevamente, besándome con ternura. Sentí sus labios suaves sobre los míos,  pero pronto se separaron.

- adiós, Tom.

- Adiós…te quiero...

- yo también.- baje de su auto y me adentre al departamento.

By Tom

Llegue a casa, Bill esperaba sentado en el soba del hall de la tv.

- ¡al fin llegas, Tom!

- hgg- gruñí.

- no le hagas eso a tu hermano.- me vire al escuchar su voz.

- ¡mamá!

- hijo, ¿Cómo estás?

- bien… ¿Cómo estás tú?

- bien. Mejor ahora que veo a mis dos bebés.

- …mamá…- rezongue.

- Tom, ¿Dónde estabas?- parecí escuchar una voz, mas no creí que fuera verdad. Pensaba en los labios de (tu nombre) unidos con los míos. -¡TOM!- salí de mis pensamientos al escuchar nuevamente esa voz.

- Gordon…hola.

- Tom, ¿quisieras venir conmigo?- preguntó mamá. Yo asentí y la seguí hasta mi recamara.

- ¿Qué pasa, Tom? Estas muy distraído.

- ¿yo?- mamá asintió.


- ¿Qué es lo que pasa?

- bueno…- sonreí ampliamente. –tengo novia mamá.

- ¿en serio?

- ¡si!

- es de esas de una noche, ¿no es cierto?

- no, esta vez sí es de verdad.

- vaya, que felicidad me da, hijo…pero quiero darte unos concejos.

- no, yo…

- trátale bien- interrumpió. -, respétala, no le seas infiel y sobre todo, ¡no te pases con ella!

- ya lo sé, mamá.

- mas te vale.

- sí, si…

Después de cenar y platicar en familia, mamá y Gordon se fueron. Bill y yo nos quedamos recogiendo la casa, mas Bill me miraba con confusión.

- ¿Qué te pasa, Tom?

- ¿a mí? ¿Por qué lo dices?

- estas muy… ¿feliz? Si…creo que feliz es lo correcto.

- bueno… ¿quieres saber algo, Bill?

- claro, dímelo.

- bueno…. ¡(tu nombre) es mi novia!

- q… ¿Qué?

- si…- suspiré. -¿estás feliz por mi?- pregunte.

- ¿Por qué, Tom?- bajo la mirada.

- ¿Por qué, que?

- tu… ¡tu sabías que a mí me gustaba y no te importo!

- vamos, bill ¡yo gane!- el negó.

- no es un juguete que se gana o se pierde. Encima ya sé que es lo que quieres hacer con ella.

- ¿estás loco?

- tú eres el loco.- sus ojos se cristalizaron al tiempo que se daba la vuelta y se iba.

- ¿Qué es lo que te pasa?- él se dio la vuelta.

- ¡no me tomas en cuenta, sabías que la quería!

- no, no lo sabía.

- ¿lo dices en serio?- dijo con sarcasmo. –en el hotel me dijiste que no sentías nada por ella, yo te lo confesé.

- es diferente, Bill ¡tu besaste a Marie, ella no te quiere!

- Tom…fuiste tú el que incito a Marie para que lo hiciera.

- no te pongas mal, bill ¡ella va a estar bien conmigo!

- si...si es que no queda embarazada por tu culpa.

- ¡no me des ánimos!- dije con sarcasmo.

Fui a dormir, aun que no lo podía hacer bien, pues mi habitación estaba junto a la de Bill y al parecer no paraba de llorar.


capitulo 13


Pasadas unas semanas, yo seguía sin tomar las pastillas y al parecer mi decisión había funcionado de maravilla, pues sin tomarme las pastillas me sentía más fuerte.
Me levante para ir al baño, pero un dolor en mi cabeza me obligo a recostarme nuevamente. El dolor se fue agrandando hasta mi estomago, el que tome con mis manos fuertemente. Comencé a transpirar y a perder la respiración.
- ¿Bill?- como si fuera un milagro, Tom apareció en el marco de la puerta. Me sentí aliviado. El se acerco. -¿Qué es lo que te pasa, Bill?- se acerco a mí y tomo mi frente. -¡estas ardiendo en fiebre! Llamaré a un doctor.- Tom salió de la habitación.
By tom
Antes de llamar a un doctor, corrí por una frazada húmeda para mi hermano. Después llame al doctor y me dijo que no tardaría mucho en llegar. También llame a (tu nombre), pues necesitaba que estuviera conmigo en este momento. Ella acepto la invitación y cabe decir que llego mucho antes que el doctor, lo que me puso de mal humor.
- ¿Cómo está, Tom?
- mal…está enfermo…se miraba mal…- tome mi frente. (Tu nombre) tomo mi mano y cuidadosamente la acaricio.
El doctor llego después de unos minutos y pronto entro a la habitación de Bill siendo guiado por mí. Volví con (tu nombre), pues el doctor me dijo que era mejor que yo saliera y le dejara hacer su trabajo.
- que nervios…
- no, no te sientas nervioso, Tom, tu hermano va a estar bien.
- eso espero, no sé porque se ha sentido mal.
- para eso está el doctor aquí, ya no te preocupes.
[…]
El doctor salió serio, parecía un poco molesto. Me levante acompañado de (tu nombre) y nos acercamos a él.
- ¿puedo preguntarte algo?- dijo él, mirándome aun sin quitar esa cara.
- claro.- el lamio sus labios y prosiguió.
- ¿tu hermano ha estado tomando las pastillas que le he dado?
- claro que si, ¿Por qué?
- pues tal vez el te está mintiendo. En los resultados que le he hecho no hay fragmentos de la medicina.- tome mi nuca, preocupado. –el ahora está bien, pueden verlo, aun que sin que se estrese mucho, pues está un poco débil por lo pasado hace unos minutos. Tengo que irme.
- está bien.- dije, enfadado.
- y por favor, verifica que esté tomando las pastillas, si sigue así le puede ir peor.
- está bien… gracias por todo.
- no hay de que.- el salió por la puerta. (Tu nombre) me miro preocupada.
- mejor entramos a ver a Bill.- asentí. Caminamos hacia la habitación de Bill, donde él estaba recostado con sus ojos cerrados.
- ¡¿Por qué  no has tomado la medicina?! El doctor me lo ha dicho.- la cara de Bill mostro miedo y ansia a la vez. Sus dedos comenzaron a moverse ansiosos.
- Tom…quería explicártelo pero…
- ¡dímelo!- pareció enfadarse por el grito que le regale. Frunció el ceño.
- ¡por qué no quise!
-sabes que es por tu bien, por tu salud ¡y aun así te vale una mierda!
- pero eso a ti no te debe importar. Si al final el que muere soy yo ¡no tu!
- enserio estoy decepcionado de ti.- baje la mirada.
- ¿Por qué, Tom? Si me tengo que ir es porque así son las cosas, no me va a salvar una medicina.
- no puedo creer que eres tú, mi hermano, quien diga todo esto. ¿Qué es lo que te pasa?
- por favor, Tom, no quiero hablar contigo y mucho menos de esto ¿sí?, vete.
- no me voy a ir, ¿sabes? En serio… ¿Qué te está pasando, Bill? jamás creí esto de ti, ¡eres un idiota!
- si soy tan idiota, no veo porque mierda estás hablando conmigo…vete.
- …imbécil…
- no quiero verte.- se cruzo de brazos. De verdad me preocupaba mi hermano y me di cuenta que le estaba hablando en un tono muy alto, así que decidí bajarlo y hacer que recapacitara sobre esto.
- Bill, hermano, el doctor dijo que tomaras las pastillas…toma…- agarre el botecito con las pastillas y le tendí mi mano para que las tomara.
- ¿es que tu no entiendes? ¡No voy a tomarlas!- aparto mi mano con brusquedad, haciendo que el bote cayera al suelo, derramando todas las pastillas.
- ¿¡por qué no entiendes tu que puedes morir por tus estupideces?!
- a ti eso no te importa, preocúpate por tu vida, ¡yo podré preocuparme por la mía!
- ¿tú no entiendes, verdad, Bill?
- ¡¿Qué es lo que no entiendo, eh?!
- es… ¡no quiero perderte!, piensa en tus amigos…en la banda…piensa… ¡piensa en mí!- vi que sus ojos se hicieron cristalinos, pero él estaba decidido y ya sabía lo que quería hacer. Salí de la habitación, dejando que (tu nombre) pudiera hablar con Bill.
- ¿Qué tienes, Tom?- pregunto ella, preocupada.
- (tu nombre), no quisiera ser grosero pero…me gustaría estar solo…Bill esta en el cuarto, por si quieres verlo.- sonreí.
- está bien.- el también sonrió y se encamino a la habitación de bill.
By (tu nombre)
- hola, Bill.- el me miro con una cara larga.
- …hola…
- ¿estás bien?
- no. estoy molesto.
- ¿Por qué?
- peleas con Tom.
- ah…- trate de cambiar el tema. - ¿puedo preguntar algo?- el me miro y asintió sonriendo. – bueno… ¿Por qué no tomas tus medicamentos?
- oh mierda… ¡¿tú también?!...por favor…vete.
- por favor, necesito hablarte.
- ¿sabes? No me las tome porque no quise.- dijo bastante molesto.
- Dios… ¿hace cuanto no te las tomas?
- yo…nunca las tome…- bajo la mirada y lamio sus labios nervioso.
- sabes que te hace bien tomarlas, Bill.
- si…pero a veces siento que todo lo que quiero es ya no sentir dolor.
- ¿Qué es lo que pasa contigo?
- nada…yo solo no se qué hacer.
- oh, vamos, Bill, toma el medicamento.
- yo no…
- por favor.- interrumpí. –hay personas que no quieren que te pase nada, incluyéndome.
- verás…lo voy a hacer…pero no estés así…no me gusta ver a las mujeres así.- sonreí.
- ¿de verdad lo harás?- Bill asintió, después sonrió ampliamente.
- ¡gracias, Bill!- le di un abrazo fuerte, que el respondió.
- ¿de nada?- mire mi celular, ya era tarde, tendría que volver al hotel.
- tengo que salir…pero cuando pueda, voy a venir ¿sí?
- está bien…cuídate.
- y tu.- camine en dirección al hotel cuando me di cuenta que había alguien a quien yo conocía.
- ¡¿(tu nombre)!?- ella pudo gritar antes de que yo pudiera hacerlo.
- ¡Sara!
- vaya, cuanto tiempo, ¿Dónde estuviste?
- Bill tuvo un accidente, yo solo le hacía compañía.
- oh, ¿aun sigues en el hotel?- asentí. –pues yo también, aun que pensé que podríamos rentar un departamento para las dos ¿Qué te parece?
- ¿lo dices enserio?- asintió sonriendo ampliamente. -¡me parece excelente!
- he encontrado uno, ¿Por qué no lo rentamos?, estuve en busca de uno, no quería que tus papás me mantuvieran en el hotel.
- bueno, vamos a verlo.- sonreí. Sara me llevo a donde estaba el departamento, era de un tamaño grande, para dos personas y me parecía muy lindo encima. Así que lo rentamos y al siguiente día llevaríamos nuestras cosas.
By bill
De verdad tengo que preocuparme más por mí y por mi hermano. Me siento mal por lo que le he dicho, así que quiero compensarlo.
- eh, ¿Tom?
- ¿Qué es lo que quieres?- dijo molesto, sin mirarme.
- mm, quiero pedir algo de comer.- dije, pues eso era verdad aun que no iba con él para eso.
- ah, ¿y?
- eh, ¿no quieres que pida algo para ti?- pregunte nervioso.
- no. yo no quiero nada de ti.- tomo el mando del televisor y cambio de programa.
- Tom…yo- estaba decidido a pedirle una sincera disculpa.
- no. no quiero explicaciones tuyas.- dijo, tal vez sabiendo a que iba con él.
- ya sé que te decepcione pero…escúchame. ¿Si?- el me miro, diciendo que prosiguiera con la mirada. – lo siento, Tom. En serio perdóname…ya me tomare los medicamentos. No quise hacer que te sintieras de esa forma…es lo que menos quiero… ¿me perdonas?- Tom asintió, mas no dijo nada. -¿de verdad?- pregunte ansioso.
- bueno…no estoy enojado pero…no te he perdonado del todo.
- bueno…me conformo con que me hables.- sonreí.
By Tom
Tome me celular para llamar a (Tu nombre).
- ¿hola?
- hola, (tu nombre)
- ¡Tom! ¿Qué pasa?
- ¿podemos vernos?
- claro… ¿en dónde?
- en el parque rubistsch.
- está bien, ¿a qué hora?
- a las 6:00 yo paso por ti, ¿aun estas en el hotel?
- no, me he mudado a un departamento.- me dio la dirección, mientras yo la apuntaba en un pedazo de hoja que me encontrar por el suelo.
- bueno, gracias.
- no hay de que.- corte la llamada.
Subí a mi recamara y me arregle un poco; al salir de ella Bill se encontraba de pie en el pasillo, mirándome confundido.
- ¿A dónde vas?
- hum, voy a salir por un rato.
- ¿A dónde?
- fuera.
- ¿con quién?
- ¿Qué es lo que te pasa?, voy a salir y ya.- dije enojado y  me dila vuelta para salir.
Tome mi carro y lleve la hoja para guiarme hacia el departamento de (tu nombre). Me costó un poco llegar ahí pero finalmente lo hice. Baje del auto y toque la puerta, que se abrió en unos segundos.
- ¡hola!- dijo, sonriendo.
- hola, (Tu nombre), ¿vamos?
- claro.- tomo su bolso y salió de la casa. Caminamos al auto, abrí la puerta del mismo para que entrara. Ella me miro sonriendo. –Gracias.- yo solo asentí.
Al llegar los dos bajamos del auto. Caminamos dentro del parque, el cual era muy lindo de verdad; nos sentamos sobre el pasto y comenzamos a platicar de muchas cosas, con las que iba conociendo más a fondo a (Tu nombre), algo que me alegraba mucho, pues encontrábamos cosas en común.
- vaya, de verdad eres genial.
- ¿te parece?
- claro que si.- sonreí, ella se apeno. La mire detenidamente; ella pareció apenarse aun más.
- ¿Qué es lo que pasa, Tom?- se miro a ella misma, buscando algo malo en su ropa.
- no pasa nada…- mire sus labios, que estaban siendo relamidos lentamente. Eran unos labios hermosos y rosados, que brillaban gracias a la saliva que había dejado en ellos. Decidido, me acerque a ella, tomando su mejilla con delicadeza, me acerque un poco más rosando sus labios, sintiendo su respiración y saboreando el olor a la colonia que usaba. Abrí mis labios y los cerré en los de ella; al percatarme de que ella apenas abrió sus labios me separe rápidamente y le mire.
- Tom…- bajo la mirada.
- lo siento fue…fue…- baje la mirada al igual que ella, pues me había apenado demasiado.
- eh, creo que es mejor volver.
- si…vamos.- le tome la mano, pero ella la saco de la mía, pues era claro que no estaba cómoda con lo que acababa de hacer.
Subimos al auto, ella no hablo en el camino, tan solo estaba en silencio mirando la ventana.  Llegamos a su casa, ella bajo rápidamente del auto; yo le seguí.
- Adiós Tom…y gracias.
- sí, no hay de que…adiós.
- adiós…- se adentró a su casa. Me adentré yo a mi auto y pude sacar el grito más fuerte que nunca había sacado.

capitulo 12


- ¿mi hijo se va a salvar?- escuche una voz, no era la primera vez que la escuchaba: era mamá-

- eso no puedo responderlo,  pero no pierda las esperanzas, no es un caso demasiado grave.- dijo un doctor, tratando de darle ánimos.

- espero que mi hijo esté bien… ¿puedo pasar a verlo?

- puede quedarse aquí, pero solo por un momento, el tiene que descansar. Mañana será un día duro para él.
- está bien.- mamá entro al cuarto, aun escuchaba sus sollozos, me ponía mal verla así.
- mamá, no llores.- mamá me miro y limpio sus lagrimas. – ¿cómo sabes que estaba aquí?
- tu hermano me ha hablado,  y en la TV no dejan de mencionarlo.
- oh…
-¿por qué no duermes, hijo?
- me he despertado porque te escuche llorar-

- bueno…creo que yo tengo que irme. Gordon viaja temprano y…tenemos que empacar todo.

- bueno…adiós.- mamá se acerco a mí y dio un abrazo que yo respondí.
- eres fuerte hijo, se que pronto saldrás de esto.
- eso espero…te quiero.
- yo te quiero aun más.- ella se fue y yo intente dormir.
By tom
- (tu nombre)- le sacudí. -¡(tu nombre)!
- hum… ¿Qué pasa?
- ¿Cómo crees que le vaya a Bill en sus pruebas?
- le irá perfecto…- bostezó. –ahora déjame dormir.
- eso espero…
- oh, tom ¿Por qué me despertaste tan temprano?
- necesitaba hablar con alguien.- sonreí.
- hum… bueno…
- tengo una idea.
- ¿Cuál?
- ¿Por qué no salimos? Así nos despejamos.- lo pensó por un momento, pero después me miro y sonrió.
- está bien.- salimos a caminar, frente al hospital había un parque pequeño y fue ahí donde nos sentamos en unas bancas para hablar.
- espero que a mi hermanito le vaya bien con todo esto.
- seguro que le ira perfecto,
- vaya…nunca creí que podría estas tan bien contigo.
- ¿a qué te refieres?
- a que…si no te hubiera tirado a la piscina nos pudimos llevar bien desde el principio.
- tienes razón, pero no podemos regresar el tiempo. Es mejor llevarnos bien ahora.
- cierto.
- uf, estoy cansada.
- que aburrida…yo no me canso.
- ¿estás seguro? Bueno…entonces regresemos al hospital.
- ¿en serio?
- sí.
- bueno…vamos- sonreí y tome su mano para regresar. Cuando estuvimos de pie en la puerta del hospital, pude localizar a gustav, que estaba preocupado mirando su celular. Al mirarnos levanto los brazos y comenzó a gritar.
- ¡los resultados de Bill están listos hace horas! ¿Qué esperan?- (tu nombre) y yo nos miramos con nervios y corrimos hacia gustav. -¡corran!
- lo siento…salimos…- dije.
- ¿¡en serio?!- dijo con sarcasmo.  Llegamos con el doctor, que estaba de pie con una libreta grande en sus manos.
- ¿¡que tiene mi hermanito?!
- esto tenemos que hablarlo con calma, siéntense, por favor.- eso hicimos.
-  miren,  ya le hicimos pruebas y bueno el coagulo no es muy grande y se va a poder quitar con puro medicamento, pero si no se lo toma puede llegar a ser cancerígeno. Y aquí va la mejor noticia: lo vamos a dar de a la mañana para que se lo puedan llevar ya
- vaya…- dije con una gran sonrisa. -¿Cuáles son los medicamentos que mi hermano debe tomar?
- en unos minutos se los traigo.- sonrió.
- ¡muchas gracias, doctor!- dije, estrechando fuertemente su mano.
- no hay de que.- el se fue.
En la noche, (tu nombre) ya dormía tiernamente. Me recosté a su lado y el frio comenzó a anudar el hospital. Le tome y coloque su cabeza sobre mis piernas, (tu nombre) se acomodó en ellas. Tome mi chamarra y se la coloque, simulando una cobija.
By (tu nombre)
¡Que Tom era un tierno! Durante la noche colocó su chamarra sobre mí. Lo mire, el estaba cabeceando. Me levante del sofá y le recosté en todo el sillón y me fui.
El doctor se acerco a mí, sonriendo; sabía que había nuevas noticias de Bill.
- ¿ha pasado algo con Bill?- pregunté.
- sí, bueno, ya lo hemos dado de alta hace unos minutos.
- ¿eso significa que podemos llevarlo hoy?- asintió.
- solo debe terminar de desayunar.- sonrió.
Tom ya había despertado y cuando le conté la noticia no pudo evitar dar un pequeño grito. Fuimos los cuatro a desayunar y al regresar estaríamos con Bill.
- hermanito, ¡hoy regresamos a casa!- el solo sonrió, al parecer no se alegraba demasiado. El ya estaba con su ropa, listo para salir. Tom solo firmo unos papeles y pudimos salir de ahí.
Teníamos planeado hacerle una fiesta de bienvenida. Bill no lo sabía, entonces al llegar y entrar a su casa, todos –familiares y amigos-  lo sorprendieron. Bill saco algunas lágrimas.
- vaya…muchas gracias…- dijo, limpiando las gotitas de lagrimas que habían quedado.
[…]
La fiesta era divertida,  solo había un problema: Bill parecía no disfrutarla. Me acerque a él, que me miro con una gran sonrisa.
- hola.- sonrió más amplio.
- hola… ¿Por qué siento que no estás disfrutando tu fiesta?
- si la disfruto, pasa que estoy muy cansado.
- oh…bueno… ¿ya has tomado tu medicamento?
- no…
- ¿Por qué?
- no lo sé…- pronto llego Tom.
- ¿no lo has tomado?
- ¿Por qué eres tan metiche, Tom?- dijo bill.
- porque me preocupo por ti. ¿Es cierto que no lo has tomado?- asintió. Tom negó enojado. –vamos a que lo tomes.
- no…mejor regresando ¿sí?
- no. vamos ahora.- tomo a Bill del brazo, Bill me miro, pidiendo ayuda.
By bill
 No iba a tomar el medicamento ¡sabía horrible!, así que solo lo escondí bajo mi almohada y regrese con ellos.
- listo.
- ¿ves? No cuesta nada, es solo una pequeña pastilla.- dijo Tom.
- pff.- negué.
Después de la fiesta, Tom me obligo a tomar nuevamente una pastilla, ¡las odiaba! No quería tomarlas, entonces el pote en el excusado. No quería tener ese sabor tan feo de las pastillas en mi boca, lo odiaba.