capitulo 72


Intente tomar fuerzas, intente hacer todo lo que estaba en mis manos para poder regresar a como estaba hace tan solo unos segundos. Sentí la cálida mano de bill y después de eso la mirada se torno negra completamente; sentí como caía hacia atrás chocando con la pared.


By bill
-¡tom!- tome a mi ángel abrazándola fuertemente, no puedo creer que esto enserio este pasando ¡esto no es vida!
Tom se acerco a mí con yosai en sus brazos.
-tenemos que llevarla al hospital
-no…- no podía decir otra cosa, si decía algo mas las lagrimas caerían otra vez y ya estaba cansado de eso.
-toma a yosai, yo cargare a (tu nombre)-no quería separarme de ella ¡no podía hacerlo! Pero tom era más fuerte que yo y, estábamos hablando de la salud de (tu nombre), que era lo más importante.


Entramos rápido al carro de tom. Nos fuimos al hospital; nunca había sentido algo como esto, era una sensación extraña, me dolía pensar que (tu nombre) pudiera estar en las últimas y que yo no estuve con ella.
Llegamos  al hospital, todo estaba callado, parecía que no había ningún alma ahí dentro.

Me acerque con una enfermera, ella me miro amable.

-necesitamos ayuda ¡pronto!- no quería sonar como lo había hecho, no quería que me volvieran a ver mal, que vieran que no era capaz de aguantar algo -¿en qué le puedo ayudar?- dijo la enfermera un poco exaltada por el grito que saque de mis cuerdas –necesitamos que atiendan a (tu nombre) ¡está mal! ¡Está mal!- ya no pude aguantar. Me altere ya que, la enfermera hacia caso omiso a mi desesperación por ayudar a (tu nombre) pronto.


Apretó unos pequeños botones y empezó a hablar –necesitamos atención medica pronto, necesitamos atención medica pronto- y dejo de apretar los botones para después mirarme y sonreír un poco nerviosa echándole al tiro, un vistazo a mi ángel.


Los doctores no tardaron mucho en llegar con una camilla con una pequeña bolsa de algo que parecía agua colgando de un tubo de metal. Ayudaron a tom a subir a (tu nombre) en la camilla.


-yo quiero entrar con ella- y tome su mano pero, los doctores la quitaron rápidamente.
-no es posible, por favor, retírese
-yo quiero ir con ella
-por favor, bill- tom me tomo de un brazo, el brazo que no tenía a mi hija en el.
-¡no! ¡Yo quiero ir con ella!- forcejee un par de veces pero mi fuerza no era la suficiente para soltarme de los fuertes brazos de mi hermano. Vi la vista un poco nublada y mordí mis labios fuertemente, no voy a llorar, no bill, no vas a llorar, esta vez no.


suspire tratando de dejar pasar las ganas de llorar, por suerte, funciono.


-vamos, bill- me tomo del brazo otra vez, pero con mucha menos fuerza y me dirigió a los sillones blancos de piel.

Nos sentamos esperando que (tu nombre) saliera bien, que todo hubiera sido tan solo un desmayo.
Yosai estaba sentada en mis piernas, me puse a pensar, que la vida era más fácil siendo un niño, no te preocupabas de nada y todo te lo daban en la mano, éramos tan pequeños que no entendíamos cuando alguien estaba mal, cuando pasaba algún problema pero, por desgracia uno tiene que crecer y afrontar los problemas que uno tiene.

Estaba al borde de quedarme dormido, no sé cuanto había pasado pero al mirar la gran puerta de vidrio, me di cuenta que era de noche, ¿Cuánto habría pasado? Mucho claro está. ¡Y no había noticias de mi ángel! No puedo quedarme dormido ahora, no ahora.
Ya no aguanto, tengo que dormir, me duelen los ojos, estoy mareado ¡no, bill! No duermas no...Duermas…


Cerré los ojos dejándome vencer por el cansancio. Y me parecieron tan solo unos segundos cuando estaba despierto de nuevo, el sol brillaba en mi cara. ¿Cómo pudo pasar todo tan rápido? ¡Un día entero y no llegaba un puto doctor!

Mire a tom, su codo recargado en el brazo del sillón y su mano estaba en su frente, recargando su cabeza en ella. Sus ojos se miraban cansados y sus labios resecos. Tenía las piernas abiertas.
-tom…tom- lo tome del hombro y lo sacudí –Despierta, tom- despertó y me miro un poco molesto por haberlo hecho -¿Qué quieres?- dijo con su voz grave, un poco silenciosa –en la noche, ¿no ha venido nadie? – lo mire un poco preocupado y con esperanza de que lo que decía tuviera un “si” por respuesta pero, tom negó y volvió a tomar la misma posicion que tenía antes, intentando volver a dormir.


Mordí mis labios un poco ansioso de que no pasara nada con (tu nombre) pero mi bebe se movió. La mire como se acomodaba entre mis brazos, con sus ojitos cerrados. Sonreí. Todavía era pequeña y sus manitas lo eran aun más. Y solo el pensar que ella no se daba cuenta de lo que pasaba, me hacía sentirme por un lado más tranquilo ya que, ella no está preocupada, ella aun no entendía.


Alce la cabeza y mire a una mujer hablando con un doctor. De vez en cuando me miraban, se estaban secreteando de mí, estoy seguro. Me hice amago de mirarla y seguí con lo mío, será de esas personas que me juzgan solo por como visto y me ahorre cualquier contacto visual con ellos. Pero ella se acerco a mí, con sus tacones sonando por todo el lugar. Empecé a analizarla:
ojos marrones, tés morena, cabello ondulado café, delgada, un poco más baja que yo. Usaba una camisa de vestir color naranja con mangas ¾,  un pantalón café con algunos cuadros pequeños y unos tacones altos color dorado.


Se acerco a mí con una sonrisa un poco apenada o eso es lo que creo.


-hola, buenas tardes- sonreía falsamente poniendo sus manos entre sus piernas… un momento ¿¡tardes!? Esto si me estaba preocupando –hola- sonreí falso al igual que ella.
-mi nombre es karinne- ¿acaso me importaba cual era su nombre? Es más, ¿para qué me lo daba? Mama me enseño a no dar mi nombre a extraños y ella para mi, era una total extraña pero, por motivos de respeto y educación, respondí –Bill- y tendí mi mano tratando de aparentar ser educado; ella la estrecho. –Mucho gusto, bill- sonrió, y después torno su mirada hacia tom, hum lo suponía, no se acercaría por mí, seria por mi hermano. -¿el es tu hermano?- me miro y yo asentí con una cara larga.


Tom despertó de nuevo y puedo decir que le vi sacar un pequeño salto al ver a la tal “karinne”


-hola- seguía con esa sonrisa.
-h…hola- respondió tom tallándose los ojos.
-miren, yo soy karinne, trabajo aquí, y necesito hablar con ustedes- bueno, esto me estaba espantando.
-hablar, ¿de qué?- pregunto tom.
-¿pueden seguirme?

Tom y yo cruzamos mirada, no entendía lo que pasaba pero, no se veía tan mala persona después de todo  y por eso mismo, los dos nos levantamos y la seguimos a un cuarto, una oficina al parecer. En la puerta estaba grabado en color blanco, el nombre completo de karinne y debajo de este, se leía psicología y unas cuantas letras que estaban incompletas. Pero con solo esa palabra podía imaginar lo que estaba a punto de pasar.


-pueden sentarse- dijo pasando al otro lado de la mesa donde tenía una pila de papeles, una computadora y una taza de café verde.
Tom y yo nos sentamos frente a ella.



-me platicaron sobre lo que están pasando- (Tu nombre) se me cruzo a la cabeza, sabía que iba a hablar de ella y no aguantaría tragarme más las lagrimas frente a una psicóloga.
-y quiero hablar con ustedes más que nada porque tienen todo el derecho de saber lo que está pasando y lo que pasara. Pero quiero que lo tomen con calma y que sepan que yo estoy aquí para ayudarlos a pasar tranquilamente por esto ¿está bien?

Tom asintió pero yo, yo no quiero que me digan nada, yo no quiero que me hablen de esto, no quiero que me hablen de (tu nombre) y menos para decirme lo que yo ya sé.
-bueno, creo que ustedes ya saben por lo que ella está pasando. Deben saber que esto es muy grave, demasiado; y ella no puede tomar los medicamentos- dijo con un tono de voz calmado y un poco lento para no decirlo de golpe.

By tom

-miren, ella ahora está mal, a los doctores y enfermeras les ha costado mucho trabajo mantenerla en lo que se puede decir un buen estado. Me dijeron que ella estaba mal y que no podían hacer mucho al respecto.

Esto si me dolía, quería mostrarme fuerte frente a esto pero era casi imposible. Ella decía las cosas con tanta calma que parecía que no tenía sentimientos.

-hace unos minutos me informaron que ella sentía dolor y vieron que tenía unos moretones muy grandes en la piel- bill la miro preocupado, empezó a mover las piernas rápidamente. Yo en cambio, me sentí un poco culpable por no tomarle tanta importancia al moretón que (tu nombre) me había enseñado la mañana anterior-lo que les tengo que decir no es fácil para mí decirlo y mucho menos para ustedes el escucharlo- 

empecé a ponerme nervioso y mire a mi hermanito. Estaba mordiendo las pocas uñas que le quedaban, no miraba a la mujer que nos hablaba, miraba al suelo intentando no escuchar lo que nos decía.
-ella se siente muy mal, esta adolorida y su cáncer paso a ser también leucemia- no sé cómo ni cuándo las lagrimas cayeron rápidamente por mis mejillas y mi pecho sufría de ataques dolorosos al escuchar eso. Respire incontrolablemente, las lagrimas no dejaban de caer, me sentí deshecho, me sentí….me sentí destrozado.



Escuche un leve quejido salir de los labios de mi hermano. Lo mire, sus piernas estaban temblequeando al igual que sus manos, mordía sus nudillos fuertemente, las lagrimas caían lentamente, estaba intentando hacerse el fuerte, no quería llorar, no quería que vieran que el sufría por esto pero, yo lo conocía bien y sabia que el dolor que estaba sintiendo en ese momento era más fuerte que el que había sentido nunca.
Yosai estaba dormida y parecía no prestar atención a que bill llorara.

La mujer volvió a hablar con una voz de pena, pena a que bill y yo lloráramos. Se veía incomoda, parecía sentir también algún dolor por lo que estaba pasando. Supongo que para ella es difícil decir lo que está pasando y mirar la reacción de los demás.
-tranquilos- intento calmarnos con una voz que me recordó a mama él día en que bill estaba mal por la muerte de cazimir y mama lo consolaba diciéndole que ahora estaría en un lugar mejor pero, bill no parecía entenderlo.

-a ella le queda menos de una semana con vida- dijo ella con una voz cortante.
-¿¿¡¡q…qué…!!??- no entendía. Tape mi boca con mi mano. No puedo creer que esto esté pasando. Las lágrimas corrieron por mis mejillas. Nunca antes había llorado de esa forma; pensar que (tu nombre), la persona que amaba se fuera sin más.

Lo había dicho de golpe que al parecer. El  cerebro de mi hermanito no podía procesar bien las palabras que ella había dicho, no había caído lagrima alguna de sus ojos, estaba casi secos.
Ya no temblaba, estaba mirando a un punto exacto, parecía que miraba a la nada.

Ella lo miro y salió de su asiento para pararse a un lado de el

-bill, ¿estás bien?- bill no contesto, parecía o haber escuchado lo que ella le decía
-ella va a estar bien, va a dejar de sufrir- bill apretó los dientes y su pecho empezó a subir y bajar fuerte y rápidamente. Sus ojos empezaron a brillas y de ellos, cayeron un par de lagrimas.


Se levanto de la silla con yosai y dejo que las lágrimas cayeran desesperadas. Nunca lo había visto llorar de esa manera. Ella camino con bill y tomo a yosai ya que, bill estaba muy mal y de un momento a otro podría 
soltarla.

Puso sus manos en su cara.

-(tu nombre)…. (Tu nombre) no me puede dejar- ella se acerco a bill y tomo su hombro
-entiende, ella va a estar mejor, ella no va a sentir dolor.



Bill se corrió fuertemente y se dejo caer al suelo de rodillas llorando desesperadamente.

-bill- dije, mi voz no era precisamente la apropiada ya que yo seguía llorando.
-déjame…- dijo llorando, arrastrándose hasta quedar en la esquina del salón, encogiendo sus rodillas y abrazando estas con sus brazos hundiendo la cabeza en sus piernas.

No sabía que podía hacer para ayudar a mi hermanito, los dos estábamos mal, no sabía qué hacer para que no estuviera así.
Ella se acerco a mí y me tomo del hombro al igual que había hecho con bill. No me corrí, necesitaba que alguien estuviera conmigo en este momento, no quería estar solo.
Al contrario que bill, cuando estaba mal necesitaba compañía, a alguien que me dijera que todo iba a estar bien, alguien que estuviera conmigo tratando de hacer que sonriera, en cambio bill, prefería estar solo con el dolor que sentía.
-mira…
-…tom…- dije sin mucho ánimo y sin mirarla a los ojos.
-yo sé que esto duele y…- dijo un poco lastimada también –si,…si duele- quite bruscamente las lagrimas que impedían que viera a mi hermanito sufrir.
-yo… ¿podríamos hablar con tu hermano?- me miro sabiendo por alguna razón, que tal vez le diría que no pero, mi hermano lo necesitaba. -¿los…dos?- ella asintió y yo la imite.
-gracias- intento sonreír pero no lo hizo.

Nos acercamos a bill acuclillándonos frente a él.

-¿podemos hablar contigo?- pregunto ella amablemente pero bill no hizo por mirarla, seguía llorando. Yo por mi parte intentaba calmarme, dejar de llorar para así, poder ayudar también.
-si quieres, solo escúchanos- bill seguía sin responder entonces, fue así que ella empezó a hablarle.
-mira, bill, ¿alguna vez haz sentido mucho dolor?- espero a que bill contestara, ya que no lo hizo, volvió a preguntar –si lo haz sentido, ¿no quieres que acabe? ¿No quieres que ese dolor desaparezca y no vuelva más? –bill seguía sin contestar. – ¿alguna vez has tenido algún problema con tu familia, ya sea que tus papas se separaron, que algún familiar que querías mucho falleció, hasta que una mascota se haya escapado o fallecido también? Si es así, como te sientes. Te sientes triste, ¿no es así?- no se cansaba de seguir preguntando sabiendo que él jamás contestaría.
-bien, te voy a contar mi historia ¿está bien?- ella suspiro, seguro era una historia triste o algo incomoda para ella.
- bueno, hace unos años, me había comprometido con mi novio, estábamos felices porque íbamos a casarnos y amarnos. Todo había empezado bien hasta el día en que le di la hermosa noticia de que estaba esperando un bebe, ya que, hacia varios intentos ya que perdía al bebe a la semana, estábamos angustiados y con él, teníamos las esperanzas de que mi bebe estuviera bien.
Habían pasado ya 3 meses, estábamos felices y satisfechos ya que él estaría bien. A los nueve meses el seguía bien, estaba bien, salvo un día me sentía mal, faltaban dos semanas para que nuestro bebe naciera; pero yo me sentía muy mal, no fui al doctor ya que creía que eran dolores maternos.
Fui al baño y mire sangre, creí que era la regla, jamás se me paso por la cabeza  que eso no pasaba cuando una estaba embarazada. Después de esa semana seguí viendo sangre pero esta vez era coagulada. Decidimos ir al ginecólogo, me reviso y…..- su voz empezó a hacerse cortada, pero no lloraba, estaba mal- nos dijo que estaba teniendo un…un aborto natural- callo una lagrima de sus ojos pero rápidamente se la limpio- ¿te digo como me sentí? Me sentí una estúpida, una cobarde…una perdedora, esperamos a ese bebe por 9 meses para nada, me sentía la culpable de todo esto, no me dejaba llorar porque ¿Cómo era posible que llorara cuando yo misma mate a mi hijo? Pero ¿sabes qué? No soy ninguna perdedora, ninguna cobarde por que no es malo llorar, no es malo sentirse mal por algo, son errores. No fue mi culpa, bill, tal vez mi destino no era ser madre, tal vez Dios tiene algo deparado para el futuro de mi esposo y yo, porque las cosas no pasan porque si, siempre pasan por algo.
Estamos pensando en adoptar, porque la vida sigue, en la vida, no hay una segunda oportunidad, lo que paso, paso y no podemos regresarlo. Si adoptamos, estamos ayudando también a un niño que no tiene familia. Tal vez es eso lo que Dios quiere para nosotros, bill.

Y como por arte de magia, bill levanto la cabeza lentamente, algunos cabellos cubrían su cara, algunos de 
adherían a su cara por las lagrimas.



-bill, yo sé que no es bonito ver que alguien que amas, alguien que vale mucho para ti, este mal- bill dejo caer lagrimas- se que lo que tú quieres, es pensar que nada de esto está pasando, que darías lo que fuera porque esto fuera una pesadilla

Bill empezó a rasguñar su antebrazo bruscamente, sacando un poco de sangre gracias a sus uñas rotas. Ella le tomo del brazo.

-bill, no es fácil, sé que es muy difícil pasar por eso, pero ¿crees que a ella le gustaría ver que estas mal? ¿Crees que a ella le gustaría ver que tú te lastimas? ¿Qué te haces daño?- bill miro su brazo y negó con la cabeza- a ella le gustaría ver que tu estas feliz, que los días que ella se va a quedar contigo, los aprovecharas, pensando que el ultimo día será el último para los dos. Vivirlos como su no hubiera mañana. ¿Quieres que ella se vaya con un hermoso recuerdo de ti?

Bill no paraba de llorar, y con lo que ella decía, también me hacia sacar lagrimas de mis ojos.
Bill asintió mordiendo sus labios.

-pues, hazlo bill, has hasta lo imposible porque ella este feliz, porque cuando se valla, cuando se valla ella va a estar agradecida contigo, porque el hombre con el que compartió gran parte de su vida, también es el hombre que estuvo con ella hasta el final, que siempre la acompaño.


Bill no podía casi respirar de tanto que lloraba, y con esas últimas palabras me sentí tan mal, bill habría sido el hombre que siempre la acompaño, y yo….el hombre que solo la quería por “sexo” como odiaba ser siempre yo el malo del cuento.



Bill suspiro y la miro a los ojos y Limpio las lagrimas que bajaban por su cara.


-ella….ella no me va a ver llorar….no me va a ver llorar hasta el día que…- no termino y la abrazo fuertemente. Bill era tan expresivo, no llevaba ni un día conociéndola y ya la había abrazado.
Dejo caer un rio de lagrimas, ella acepto el abrazo que bill le regalo.

Dejaron de abrazarse y ella se levanto tendiendo la mano a bill para ayudarlo a pararse; bill la tomo y se levanto intentando sacar una sonrisa.

-bill…- me acerque a mi hermanito y mire a yosai para después mirarlo de nuevo en señal de que la tomara, seguro le haría bien estar con ella.
-tom…crees… ¿crees que ella esté bien?- tomando a yosai.


Asentí, y abrace a mi hermano cuidando que yosai no fuera lastimada.


-te quiero, bill, no me gusta verte así- sentí como bill negaba soltando lagrimas de nuevo y recargo la quijada en mi hombro –vamos a estar bien, hermanito, te lo prometo- lo abrace más fuerte.


Salimos de ahí no sin antes agradecerle a ella, no supe su nombre pero, seguro nunca la olvidaría. Nos sentamos en un sillón de piel café. El cabello de bill ya no tenía forma, estaba caído y tapaba una gran parte de su cara.

No sabía que decir, preferí no decir nada y solo mostrarle una sonrisa, sabía que no me imitaría pero, mama me ha dicho que una sonrisa y un abrazo siempre te ayudaban cuando estábamos mal; y eso hice, con mi brazo derecho rodee los hombros de mi hermanito.


Bill sabía que lo que hacía, era para ayudar a que no estuviera así. Se acerco más a mí y dejo caer su cabeza en mi hombro; gracias a su movimiento pude rodear más a mi hermano para darle un abrazo más fuerte.
-gracias….tom,….te quiero- dijo con una voz tan cortada y tan baja que no lo hubiera podido escuchar estando sentados normalmente. Con mi mano acaricie el hombro de bill. –Yo también te quiero, hermanito-.


9 comentarios:

  1. omg TT_TT porque nuuu me quiero morir!!!! sigela me encanta muchoooo mucho no sabes cuando me gusta!!!! enserio esta genial tu fic es una historia que lo tiene todo :'( e llorado mucho con ella me e develado leyendola porque simplemente es perfecta

    ResponderEliminar
  2. 0.o ok primero estoy llorando a mares sin exagerar hasta intentan abrir la puerta de mi cuarto creen q stoi mal o algo asi...segundo 1 semana de vida es encerio Y_Y ...tercero ojala q pase un milagro o algo asi para q no me muera
    siguiente cap. xfaaaaaaaa :):

    ResponderEliminar
  3. montse me hiciste llorar
    :(
    que capitulo mas beeeeeeeeeeeeeeellooooooooo
    me encanto
    siguelaaaa

    que no muera porfa sii
    te quiero
    te cuidas

    ResponderEliminar
  4. yo.....yo....yo....c-creo.....que.........mira montse....no se que....comentar.....pero...no te lo tomes.....a mal.....¿vale?....ok;...dejare....de...comentar.....estoy mal en serio.....lloro a mares en....silencio....y....seguir leyendo...tu...fic me hace...sentir peor....no digo que....dejare de leerla...claro, seguire leyendola pero.....no comentare :'(((((((
    Siguela y adios Y-Y

    ResponderEliminar
  5. O.O he quedado sin palabras...
    no puedo creer q una semana, solo le queda una semana...
    he perdido las esperanzas de que suceda un milagro y se mejore... no es q sea negativa, pero, ahora si ya esta en las ultimas, m parece casi imposible imaginarme un milagro..
    hasta ya veo a bill junto a la caja en el entierro!!
    nooo porfavor dime q me equivoco!!
    que lo q m imagino no sucedera!!
    T-T
    amoo el fic... es muuuy bueno, m encanta como escribes... sube pronto :'(

    ResponderEliminar
  6. noo... no quiero que muera (tu nombre) esto no puede terminar asi que pena..casi me hace llorar...quiero saber que pasa síguela..por fiss..

    ResponderEliminar
  7. no kiero morir ked impactada t juro q tu fic me a echo llorar sin parar x favor no kiero morir T.T

    ResponderEliminar
  8. hola soy tu nueva lectora y sabes? me desvele leyendola toooddaaa tu nove, y me encanto eh? es bellísimo, me gusta que lo escribas asi porque se ve mas.. no se como decirte es como en las novelas tristes..... bueno que mas decirte que lo escribes muy bien, yo tambien estoy subiendo el mio, pronto te la paso byee cdte espero el siguiente capitulo con ansias

    ResponderEliminar
  9. :O tu fic cada vez es mas interesante :D

    ResponderEliminar